Por: Walter Ramírez Buitrago
Reportero
E-mail: walterramirezbuitrago@hotmail.com
La conferencia de apertura estuvo a cargo del documental “Los sonidos invisibles”, Acceso Directo habló con su directora, Ana María Arango, quien nos dejó ver todo el encanto de la gente del Pacífico colombiano.
Para disfrutar de la cultura colombiana usted no tiene que ir tan lejos, desde ahora y durante todo el mes de septiembre, las bibliotecas públicas serán las
encargadas de ofrecerle la mejor programación cultural al estilo Afrodescendiente, ¡un holgorio lleno de alegría y arrechera!...
El pasado primero de septiembre, se llevó a cabo la presentación del documental “Los Sonidos Invisibles”, una muestra visual que resalta toda la identidad de la cultura y educación de las comunidades afrocolombianas.
El principal objetivo de esta muestra visual es rendirle un sentido homenaje a toda la tradición cultural y artística de la población chocoana. En esta oportunidad su creadora, la antropóloga Ana María Arango, se ha encargado de escoger minuciosamente cada una de las imágenes y piezas musicales, con el fin de contagiar de manera positiva al público espectador, para que identifiquen la personalidad de los habitantes del litoral pacífico.
¿Quién es Ana María Arango?
Antropóloga bogotana, egresada de la Universidad de los Andes, quien ha trabajado como profesora en la Universidad Javeriana y en la Universidad del Bosque; también ha estado involucrada muy de cerca en los proyectos del Ministerio de Cultura, hizo parte del grupo de trabajo del Plan Nacional de Música Tradicional para la convivencia. Actualmente se encuentra terminando su doctorado de Antropología Social en la Universidad de Barcelona (España).
¿Cómo nace el proyecto?
Además de todo lo anterior, Ana María descubrió una cariño entrañable por el Chocó durante su época de estudiante. En 1998 ella viajó por primera vez al pacífico gris que nos muestran los medios, donde ella también pensaba que todo era un caos: niños muriéndose de hambre, pobreza absoluta, corrupción, maltrato, desplazamiento, etcétera, etcétera… aunque muchas de las problemáticas sean reales, la gente de Quibdó hace caso omiso a los desagravios que se cometen y al desprestigio gubernamental en que se encuentran sometidos.
Como venía diciendo, la experiencia vivida por esta antropóloga hizo que un día ella descubriera que la música que se tocaba al norte del rio San Juan, era diferente a la que se bailaba al sur del departamento del chocó. ¿Por qué? se preguntó la estudiante. Después de haber terminado su carrera de antropología, ella quiso responder esto desde la educación.
Después de haber trabajado en Colombia, decidió irse a vivir a Barcelona, allí se conoció con Gregor Valerian, un ciudadano Franco-alemán, que nació en Francia pero que toda su vida ha estado en Alemania; ella le comentó sobre su proyecto, referente al papel de la música en la identidad afrocolombiana, él por su parte le respondió diciéndole que su propuesta podría hacerse realidad, ya que en la Universidad Johannes Gutenberg Mainz (Alemania), donde Gregor estudiaba, se sortearía una beca entre los mejores proyectos de investigación. El proyecto resultó favorecido, de esta manera, los dos amigos viajaron de inmediato a realizar todo el trabajo de investigación para el documental.
En el año 2006 se inició la grabación y un año más tarde, a mediados del 2007, se terminó la parte investigativa en el Chocó. En los siguientes seis meses se trabajó de lleno en la recopilación musical y en la edición del documental. Al inicio de este año, fue presentado ante los habitantes de Quibdó, con muy buena acogida, ya que la música autóctona de la región fue el aspecto más sobresaliente a lo largo de su proyección.
“Eran dos visiones diferentes, yo sufría mucho con cada toma que se hiciera, pero el pobre Greg sufrió mucho más conmigo, ya que él tenía en su mente hacer un documental del gusto europeo, en donde se mostrara toda esa parte exótica, el revolú de los cuerpos, costumbres y creencias… y yo lo que quería era un material del gusto de los chocoanos…” Nos confesó Ana María.
El documental actualmente se emite por un canal local del Chocó, Ana María no recibe un solo peso por derechos de autor, porque simplemente, ella misma considera que no tiene motivos para cobrar.
”No tienen mi autorización y ni creo que deba darles mi permiso, porque este proyecto lo hicieron ellos, no tengo porqué cobrarles, además este documental, en materia económica, sólo significó pérdidas para mi, pero repito, no hubo una intención comercial y siempre he sido incondicional con el Chocó.” agregó la directora.
No es sólo un documental lo que ha marcado la vida de esta mujer, sus proyectos siempre han sido pensados en el Chocó, pero Arango no habría podido consolidar estos ideales sin el apoyo y la tutoría de Leónidas Valencia (músico, investigador y asesor del Ministerio de Cultura en representación del Pacifico Norte). Durante su estadía en Barcelona, Ana María y Leónidas crearon un espacio en donde se pudieran exponer una serie de artículos, entrevistas y noticias del pacífico colombiano. musicosdelchoco.blogspot.com fue una herramienta de trabajo que día tras día, fue consolidando la posibilidad de trabajar en un proyecto más ambicioso que se convirtiera en puente entre los chocoanos y el resto de Colombia.
La campaña de desprestigio de la cual habla Ana María, produce un efecto de desatención por parte de la sociedad colombiana, que piensa que en el Chocó situaciones como el desplazamiento, la desnutrición, guerra y corrupción, es lo único que se vive. Según la directora de “Los sonidos invisibles”, la gente de esta parte del país no muere de hambre, la guerrilla y los paramilitares no han sido los directos responsables del conflicto, que no sólo afecta al pacifico sino a todo el país, para Arango, el mayor obstáculo que no ha permitido el desarrollo político del Chocó, ha sido la mentalidad con la que la gente se levanta todas las mañanas, ellos no consideran posible que puedan existir líderes políticos que puedan trabajar por las necesidades reales de la comunidad, porque los gobiernos de turno se han encargado de que eso sea así. Terminó afirmando que San Andrés y el Chocó, son departamentos con gerentes a cargo, no existe una democracia sino una autocracia sobre modulada, que se encarga de administrar las regalías para fines particulares y no sociales.
Como vemos, las acciones para levantar el autoestima de los chocoanos, son la mejor alternativa para generar un cambio de hábitos gubernamentales que generen confianza y se conviertan en progreso. Pero por ahora, trabajar en la construcción de La Vía al Mar y otros proyectos, es lo que realmente le importa a este gobierno; en particular, la delincuencia juvenil y la falta de condiciones en vivienda ¡pueden esperar!.
Proyectos de esta magnitud harían mucho bien para erradicar esa falta de idiosincrasia que no nos permite ponernos al frente de estas situaciones y tomar las correcciones necesarias. Aunque nos equivoquemos en elegir a nuestros gobernantes, no debemos negarnos la posibilidad de ver lo que ocurre a nuestro alrededor, el mes de la Afrocolombianidad debería practicarse todos los días, a cada hora y en cualquier lugar, ¿Por qué no hacerlo?
Acceso Directo te invita a visitar
musicosdelchoco.blogspot.com